CLASIFICACIÓN DE LA COSMOVISIÓN UMMITA DENTRO DE LAS CATEGORÍAS FILOSÓFICAS Y RELIGIOSAS TERRESTRES
1. INTRODUCCIÓN
El objetivo de este estudio es situar la cosmovisión ummita dentro del marco de las categorías filosóficas y religiosas terrestres en la medida que esto sea posible, y, si no lo es parcial o totalmente, establecer nuevas categorías que nos permitan nombrar las novedades. Aunque el autor en todo momento trata de definir los términos utilizados o al menos los más importantes, la lectura de este texto presupone un conocimiento previo, cuanto más amplio mejor, de la cosmovisión ummita. Para realizar este trabajo, el autor prescinde de las consideraciones sobre si la cosmovisión ummita corresponde o no a una realidad para centrarse únicamente en el contenido de los textos ummitas que se toman como hipótesis de trabajo. En todo momento, aunque no se explicite para no hacer más engorroso este estudio, el autor razona así: Si tal afirmación ummita fuese cierta entonces...
Para llevar a cabo tal propósito, y como punto previo, realizaremos un breve resumen de algunos de nuestros conceptos filosóficos y teológicos que serán necesarios para una mejor comprensión de las ideas que desarrollaremos posteriormente.
2. ALGUNOS CONCEPTOS FILOSÓFICOS Y RELIGIOSOS BÁSICOS
2.1. NATURALISMO
El naturalismo postula que el universo es un sistema único, cerrado y autosuficiente, de manera que:
a) La única realidad existente es la realidad material que constituye dicho universo( materialismo o naturalismo ontológico).
b) Por consiguiente, no existe entidad alguna fuera de él como por ejemplo Dios, o Dioses, o cualquier otra entidad adimensional que pueda postularse( ateísmo).
c) Los procesos naturales conocidos( los procesos deterministas regidos por las leyes físico-químicas conocidas; o los procesos estocásticos regidos por el azar; o una combinación de ambos, naturalmente también de carácter aleatorio) son los únicos procesos a los que cabe recurrir para explicar cualquier fenómeno natural que ocurra en nuestro universo( naturalismo metodológico). El naturalismo metodológico está abierto, o al menos a mi entender debería estarlo, a aceptar causas inteligentes de carácter inmanente( situadas en el seno de nuestro universo) siempre y cuando se demostrase la realidad de su existencia. Llamo neonaturalismo metodológico al que incorpora como posibles causas de los procesos naturales las causas inmanentes inteligentes. Dado que en la actualidad no ha sido probada la existencia de causas inteligentes inmanentes dentro de los procesos naturales , un neonaturalista metodológico debería ser consciente del diferente status probatorio que afecta a las causas inteligentes con respecto a los otros tres tipos de causas no inteligentes antes mencionadas. Además la inmensa mayoría de naturalistas metodológicos consideran a las causas inteligentes inmanentes en el mejor de los casos redundantes ya que según ellos, los tres tipos de causas no inteligentes se sobran y se bastan para explicar la totalidad de fenómenos naturales conocidos; y, en el peor de los casos, ven las causas inteligentes inmanentes como un caballo de Troya por donde los teístas supranaturalistas intentan colar de nuevo lo que no ha sido aceptado por vía religiosa. En cualquier caso, el naturalismo metodológico niega la posibilidad de causas supranaturales( milagros divinos y en general cualquier tipo de intervención o influencia de un agente situado fuera de nuestro universo).
Aunque el naturalismo puede presentar estas tres vertientes, no todos los naturalistas aceptan necesariamente todas sus facetas. Así normalmente un materialista será ateo y un naturalista metodológico. Pero pueden haber naturalistas metodológicos que sean deístas o teístas . E incluso podría darse el caso de materialistas y ateos que fuesen neonaturalistas metodológicos, si aceptasen por ejemplo la posibilidad de que una inteligencia inmanente fuese la responsable última de buena parte de la información presente en los seres vivos.
2.2. DEIDADES
Toda La Mitología Griega está llena de Deidades, Dioses inmanentes e inmortales, que interactúan entre sí y con los mortales, los hombres. A diferencia del Dios único de los deístas o de los teístas, los Dioses de la Mitología Griega forman parte del propio universo y no son externos a él. Ciertamente tienen cualidades que no tienen los hombres, como por ejemplo la inmortalidad, pero se hallan fuertemente antropomorfizados no sólo en cuanto a su forma, sino que incluso poseen los defectos o virtudes humanos típicos(deseos de amar, odio, ira, deseos de venganza, pasiones...)
2.3. PANTEÍSMO
El panteísmo no acepta la existencia de seres situados fuera del universo pero acepta que el universo como un todo tiene propiedades emergentes que pueden variar según el tipo de panteísmo. Así por ejemplo, algunos panteístas identifican al universo como una Deidad que tiene propósitos y objetivos. Según esta visión, el universo no tiene creador que lo haya originado.
2.4. DEÍSMO
El Deísmo acepta la existencia de un Dios externo al universo que ha sido su creador. Para la mayor parte de los deísmos la creación comporta la aparición de la materia a partir de la nada y en las versiones más modernas, Dios no solo crea la materia a partir de la nada sino también las magnitudes del espacio y del tiempo. Este Dios, una vez creado el universo y una vez sentadas las condiciones iniciales y las leyes que deben de regirlo, no tiene intervención adicional alguna de manera que el universo es autónomo en su proceso evolutivo y posee todas las potencialidades internas necesarias para alcanzar los objetivos para los cuales ha sido diseñado. Un Dios de estas características se asemejaría a un relojero que tras fabricar un reloj y darle cuerda para siempre, éste funcionaría autónomamente con respecto a su creador. Obsérvese que necesariamente un deísta es un naturalista metodológico o neonaturalista metodológico pero no un materialista o un ateo.
2.5. TEÍSMO
El teísmo acepta también la existencia de un Dios externo al universo que ha sido su creador. Pero a diferencia del deísmo, este Dios sigue interviniendo en el universo después de su creación. Los diferentes teísmos difieren entre sí por el diverso grado y tipo de intervención posterior.
Los teístas naturalistas postulan un tipo de intervención que se caracteriza porque Dios actúa sugiriendo más que imponiendo. En ningún caso Dios actuaría anulando, suspendiendo o modificando una ley natural, alterando así un proceso de la naturaleza, ya que en este caso violaría sus propias leyes. Su acción se limitaría por tanto a introducir sugerencias de cómo obrar a los hombres, los cuales podrían aceptarlas o rechazarlas libremente. La sugerencia personal a los hombres y mujeres y, en el caso del cristianismo, la encarnación de Dios en Jesús para trasmitirnos un mensaje de salvación serían ejemplos paradigmáticos del tipo y grado de intervención que podría aceptar un teísta naturalista. Un ejemplo podría ser Teilhard de Chardin . Para un teísta naturalista el universo podría asemejarse en su mayor parte a un reloj como en el caso de los deístas; pero en lo que atañe al único ser de la creación que posee libertad, el hombre, éste podría recibir sugerencias divinas y, en caso de aceptarlas, podríamos ver al hombre más como un conductor que voluntariamente se ayuda del GPS( Guía Por Satélite) para trazar la ruta que debe de llevarle a su destino que como un reloj que ciegamente sigue sus dictados deterministas mecánicos.
Los teístas supranaturalistas creen que Dios tiene una participación más activa en el universo una vez éste ha sido creado por él. Así aceptan que Dios en cualquier momento puede suspender, anular o modificar una ley natural en un lugar determinado del universo o en la totalidad del mismo. Los milagros por consiguiente son posibles y la Biblia y los Evangelios, en el caso del cristianismo, nos describen supuestamente algunos de ellos: la apertura del Mar Muerto para separar las aguas de forma que los Israelitas puedan huir de las tropas del Faraón; Jesús caminando sobre las aguas; la resurrección de Lázaro... La misma existencia es un don de Dios que puede ser revocado y en cualquier momento y lugar un ser puede dejar de existir si Dios así lo desea. Para un teísta supranaturalista, el universo como un todo y cada uno de sus constituyentes( seres inertes, procesos naturales, seres vivos no inteligentes, la especie humana) se asemeja más a un instrumento musical que a un reloj y el músico es naturalmente Dios. William Dembski podría ser un ejemplo de teísta supranaturalista.
2.6. INTELIGENCIA
La inteligencia humana se caracteriza por la capacidad de escoger entre varias alternativas aquélla que, en principio, mejor se adapta a un propósito con la información que se dispone en un momento determinado. No obstante, la optimización no es una característica necesaria que tenga que ir asociada a dicha inteligencia . La inteligencia humana se caracteriza por una adecuación de los medios a los fines( no cogemos un palo de golf para jugar a tenis), la elección de un proceso para alcanzar el objetivo(para ir de Barcelona a Madrid, no me iré a un cine sino al aeropuerto o a una estación de ferrocarril) y una vez elegido un proceso se elegirá la ruta que mejor satisfaga determinados criterios de realización( una vez determinado que iré a Madrid en avión, escogeré la compañía aérea de más bajo coste pero que me ofrezca unas garantías mínimas de seguridad y puntualidad). Observemos que una condición necesaria para que actúe la inteligencia humana es la libertad, esto es la capacidad de elección entre varias alternativas. Un importante factor limitante de la libertad humana es la cantidad de información disponible para llevar a cabo un propósito . Esto nos lleva a una importante consideración: una inteligencia puede escoger tanto mejor la alternativa para alcanzar un propósito cuanta mayor es la información de que dispone en relación con el caso. Se da por tanto una aparente paradoja en virtud de la cual a mayor cantidad de alternativas posibles y a mayor información sobre cada una de ellas, siempre que se disponga de la correspondiente capacidad para procesarla y compararla, más acotada queda la(s) alternativa(s) óptima (s) para conseguir un determinado propósito. Un ser que dispusiese de información infinita, capacidad de procesar dicha información y no quisiese introducir entropía, por ejemplo un Dios con una moral neguentrópica, dispondría de múltiples alternativas factibles ante un propósito a conseguir, pero su moral le impelería casi de forma determinista a escoger la alternativa más neguentrópica, si hubiera un óptimo, o entre las alternativas más neguentrópicas, si varias estuviesen a un mismo nivel.
3. CARACTERIZACIÓN DE LA COSMOVISIÓN UMMITA SEGÚN LAS CATEGORÍAS FILOSÓFICAS Y RELIGIOSAS TERRESTRES
El universo según los ummitas es de hecho un pluriuniverso donde coexisten múltiples(tal vez infinitos) pares de universos y antiuniversos, de forma que cada par viene caracterizado por la velocidad que alcanza un fotón de luz en ellos. Un universo de cada par está formado predominantemente por materia; el otro por antimateria. En uno, el tiempo discurre en un sentido; en el otro, en sentido contrario.
La ontología ummita contempla la existencia de entidades dimensionales que son las que forman parte del pluriuniverso y que tienen por base unas entidades pregeométricas llamadas por ellos Ibozoo uu.(I) . Según los ummitas, más allá de la existencia dimensional en base I, existe una diversidad de formas de ser que en sus escritos no acotan pero que dan a entender que es amplísima, tal vez infinita. Por tanto de entrada podemos afirmar que los ummitas no son materialistas en el sentido que nosotros damos a este término y su ontología es inmensamente más rica en formas de ser que la nuestra.
3.1.WOA Y EL ORIGEN DEL PLURIUNIVERSO
Un lugar especial en la ontología ummita lo ocupa WOA(W), Dios, un ser especial que entre otras propiedades tiene la facultad de no deformar la realidad existente al pensar en ella, a diferencia de los OEMII(O), hombres, que si lo hacen. A diferencia de los deístas o teístas cristianos que creen que Dios creó el universo a partir de la nada, los ummitas ven a W como un ente dinamizador del pluriuniverso sin el cual la evolución del mismo sería imposible. No es por tanto el Creador a partir de la nada de los I, pero sin la información que en último término proviene de Él, el pluriuniverso no se habría desplegado. Así pues W coexistía en un principio con una disposición especial de los I que forman la trama pregeométrica del pluriuniverso y la información procedente de W fue la que desencadenó la evolución del mismo. Esto no debe inducirnos a creer que W directamente actúa sobre la trama pregeométrica del universo, sino que W transfiere al principio la información a un universo límite muy especial BUAWAA BIABIEI(BB), el cual a través de la masa imaginaria desencadena la formación de pares de universos, en uno de los cuales vivimos nosotros. Así pues W delega la dinamización y el control de la evolución del pluriuniverso a BB que actúa a la vez como correa de trasmisión y ejecutor sobre la base de la información transferida desde W. El proceso descrito hasta ahora de formación del pluriuniverso podría en principio ser algo semejante a una visión deísta terrestre pero de entrada hay un echo, por cierto bastante diferencial, que W no crea el pluriuniverso sino que coexiste con él y la información de W, vía BB, es la responsable de la evolución del mismo. Así pues, W aparece más que como el creador del pluriuniveso a partir de la nada como un dinamizador que a partir de unas condiciones iniciales dadas desencadena la dinámica evolutiva del pluriuniverso.
No obstante me gustaría resaltar otras diferencias que considero significativas. En las visiones deístas terrestres, Dios, además de crear la materia, crea una determinadas condiciones iniciales y unas leyes físicas concretas en función del propósito que tiene para el universo creado, como por ejemplo el que tenga capacidad de generar sistemas solares que posean planetas capaces de albergar seres humanos. Si el propósito hubiese sido otro, las condiciones iniciales y/o las leyes físicas hubiesen podido ser otras. No hay en principio restricciones intrínsecas al propio universo ya que éste ha sido creado a partir de la nada por Dios y lo ha conformado inicialmente en una de sus múltiples expresiones posibles adecuada a su propósito. En cambio, en la formación del pluriuniverso ummita parece que partamos necesariamente e independientemente de W de una determinada disposición de los ejes de los I que corresponde a un nivel de máxima neguentropía para ir evolucionando a lo largo del tiempo hacia niveles de mayor entropía. A su vez, las leyes físicas, más que emanar de W, parecen derivarse de la dinámica de interacción entre I de forma que las leyes físicas parecen más una consecuencia de las características intrínsecas del pluriuniverso que una imposición de W. Estas últimas diferencias señaladas se fundamentan a mi modo de ver en que a diferencia de las visiones deístas terrestres que no consideran una matriz pregeométrica en base I que coexiste con W y que no ha sido creada por él ex nihilo, en la visión ummita dicha matriz es esencial y su “autonomía” con respecto a W fundamenta dichas diferencias.
Por último cabe preguntarse si podemos hablar de causas inteligentes con relación a la labor que lleva a cabo BB como rector del proceso evolutivo que sigue el pluriuniverso. Ante la falta de más información más precisa, dos visiones alternativas parecen posibles:
1. El BB se estructura de tal forma que es el mero ejecutor de un programa que se engrana en él en el momento que W transmite la información a BB y por tanto actúa de una forma determinista, incompatible con un proceso inteligente.
2. El BB dispone de libertad y puede decidir entre varias alternativas con la información que W le ha proporcionado.
La primera visión parece más acorde con los textos conocidos y con la descripción que hacen los textos ummitas de otra de sus funciones, la de conciencia colectiva que transmite por ejemplo a cada cerebro de una sala donde se ha producido un incendio un estado de alarma que recoge la vivencia de otros cerebros que ya han vivido una experiencia parecida. Aún así, observemos que si bien BB no actúa inteligentemente al proceder de una forma determinista, si trasmite una resolución inteligente de W por lo que información producto de una inteligencia circula a través de él para estructurar el pluriuniverso. Los deísmos terrestres, del tipo que sean, antiguos o modernos, aceptan que Dios introduce información en el universo a través de la materia que crea, al establecer las condiciones iniciales o al crear las leyes físicas pero en ningún caso contemplan que esta información se centralice en un lugar y que desde éste se coordine toda la labor del despliegue evolutivo del pluriuniverso. Así pues aquí tenemos otra diferencia importante entre el deísmo terrestre y la cosmovisión ummita.
A continuación pasamos resumir las principales diferencias que hay entre la visión ummita en lo que atañe a la formación del universo y un deísmo terrestre:
a) W coexiste con una matriz pregeométrica de I antes de que su información desencadene la evolución del pluriuniverso; Dios crea a la vez la materia, y en algunos deísmos, el espacio y el tiempo a partir de la nada.
b) Las condiciones iniciales y las leyes físicas parecen propiedades que emanan de la dinámica intrínseca entre I en el pluriuniverso ummita, independientemente de la voluntad de W; mientras que en la visión deísta terrestre, Dios crea las condiciones iniciales y las leyes físicas que permiten llevar a cabo sus objetivos y que podrían ser otras si éstos fuesen diferentes.
c) En el origen del pluriuniverso, información producto de la inteligencia de W es transferida a BB para que este coordine el despliegue de dicho pluriuniverso; los deísmos terrestres aunque aceptan una transferencia de información inicial contenida en la materia que se crea, en las condiciones iniciales y en las leyes físicas, no contemplan una transferencia centralizada de información a un centro coordinador del proceso evolutivo del universo.
Las tres diferencias señaladas me parece que tienen la suficiente entidad como para que la concepción ummita del origen del universo no pueda catalogarse como una visión deísta en sentido clásico. Propongo nominarla deísmo dinamizador asistido, aunque si alguien encuentra una expresión más corta pero igualmente expresiva será bienvenida. Conservo el nombre de deísmo porque la idea central del deísmo, una única y exclusiva intervención de Dios al comienzo, se conserva en la versión ummita; dinamizador del universo, pero no creador del mismo; y, por último, asistido puesto que BB juega un papel básico como receptor y centralizador de la información, así como de ejecutor del proyecto de W.
3.2 WOA Y LA INFORMACIÓN BIOLÓGICA
W no sólo transmite información a BB para configurar el pluriuniverso sino que al principio también transmite a BB la información para que en los planetas donde pueda aparecer la vida se desarrolle ésta. Los textos ummitas dan a entender que W transfiere todos los modelos de formas biológicas que pueden vivir en cualquier nicho ecológico( ambiente) de cualquier planeta habitable, esto es cualquier forma viviente posible. El tránsito de la información desde BB a las células de los seres vivos que habitan en el pluriuniverso se realiza gracias a un efecto frontera mediado por átomos de Kriptón, el BAAYIODUU(B), conjunto de 172 átomos de Kriptón que se sitúan en los extremos de los cromosomas de las células. La distribución electrónica de dichos átomos no es la que correspondería a la teoría cuántica de distribución de orbitales, sino que su distribución electrónica sigue una pauta acuántica que depende del tipo de modelo biológico al que pertenece la célula. Así pues, todas las células de los seres vivos de un mismo modelo biológico presentan la misma distribución electrónica de los átomos de su B. Los átomos dinamizadores del B son los encargados de provocar mutaciones cuando se producen variaciones medioambientales que aconsejan un cambio de modelo biológico más adaptado a la nueva situación ambiental.
Como puede fácilmente deducirse de lo explicado anteriormente, la perspectiva evolutiva ummita es radicalmente diferente de la perspectiva que nos ofrece hoy la teoría evolutiva terrestre más aceptada, el neodarwinismo. El neodarwinismo acepta sólo la mutación aleatoria bajo el control de la selección natural como el único motor evolutivo posible. En cambio, los ummitas dicen haber comprobado que un flujo informativo procedente de BB, y en último término de W, es el que rige la parte más importante del proceso evolutivo. Hasta la actualidad, no tengo conocimiento de que se haya generado alguna forma de Deísmo en nuestro planeta que contemple una infusión inicial de información por parte de Dios que determine luego un proceso evolutivo en nuestra Biosfera; pero aunque históricamente no se haya dado, versiones modernas de deísmo podrían perfectamente incorporar esta idea ya que no hay en ella contradicción alguna con la idea central del Deísmo, una intervención única y inicial de Dios, puesto que lo único que se hace es ampliar la intervención única e inicial de Dios en la creación del universo con una intervención también inicial y única de infusión de información biológica. Es evidente que los nuevos deístas que sostuviesen este punto de vista no serían naturalistas metodológicos sino neonaturalistas metodológicos. Así pues resumiendo, la evolución biológica tal como la entienden los supuestos ummitas podría enmarcarse en un deísmo ampliado que aceptase también una infusión inicial de información biológica de W y por consiguiente que incorporase un neonaturalismo metodológico para explicar el fenómeno evolutivo.
3.3. WOA Y LOS HOMBRES –DIOS(OEMMIIWOA)
Los textos ummitas nos hablan que W establece en algunos casos una conexión directa con el cerebro de un O mutado, un OEMIIWOA(OW), a través de unos átomos de Kriptón especiales que no son ni los que ligan el cerebro al alma, situada en un universo límite donde un teórico fotón tendría velocidad nula, ni los que ligan el cerebro a la conciencia colectiva de un planeta, situada en BB. Se produce por tanto aquí un efecto frontera entre W( adimensional) y O( dimensional).Estos seres que provienen de una mutación especial que puede sufrir el O reciben información directa de W de la ley moral y son sus transmisores al resto de los O. Su pauta de aparición en el seno de un planeta donde la evolución haya generado O es muy peculiar: primero aparece un único OW y sólo al cabo de mucho tiempo, después de que las enseñanzas del primer OW hayan dado su fruto y la sociedad planetaria se haya conformado de acuerdo con dicha ley moral, empiezan a producirse más mutaciones que originan nuevos OW hasta que finalmente todos acaban mutando. Los OW pueden adquirir en un momento dado tal grado de conciencia de la realidad que BB puede originar una inversión de los ejes de los I que los determinan de manera que literalmente desaparecen del universo donde estaban y sus conocimientos y vivencias directamente son integrados en BB, sin reconversión alguna.
Las similitudes entre los OW y Jesús, el Dios cristiano encarnado, no pueden ser más evidentes. Los mismos ummitas dicen asombrarse de tal similitud. Aún así hay diferencias significativas con el cristianismo. En la concepción cristiana de Jesús, es Dios directamente el que hace concebir a María por algún proceso desconocido; en cambio, los OW proceden de una mutación inducida por el BB, aunque ciertamente la información última también procede de W. Por otro lado, la concepción cristiana ve la encarnación de Jesús como un hecho único e irrepetible que se ha dado sólo en el planeta Tierra para la salvación del hombre; en cambio, los ummitas dicen que pueden aparecer OW en planetas muy diferentes, que pueden ser hombres o mujeres y que, de cristalizar las enseñanzas del primer OW en un planeta, al cabo de mucho tiempo, los O que vivirán en aquel astro en una época futura acabaran mutando a OW. Otra posible diferencia es que según las enseñanzas cristianas Jesús era capaz de realizar milagros; los ummitas jamás nos hablan de los milagros de los OW ya sea porque no los hacen, que es lo que parece más lógico, ya sea porque por alguna razón desconocida prefieren silenciar este hecho. Esto nos obliga a una prudente reserva ante esta probable diferencia. Otra posible diferencia significativa a añadir es que Jesús resucita después de muerto y los ummitas no nos hablan en ningún momento de la resurrección de un OW, lo que nos lleva a expresar las mismas reservas que en el caso anterior. Curiosamente, no obstante, la tradición cristiana, a través de los Evangelios, nos habla de la desintegración del cuerpo de Jesús en el momento de su resurrección y que sus seguidores sólo encontraron los restos del sudario pero ninguna traza de su cuerpo, lo que una vez más conecta la historia de Jesús con los OW, así como su ascensión a los cielos, que podría compararse a la integración que sufren los conocimientos y las vivencias de los OW en BB.
La conexión directa de W con el cerebro de los OW para transmitir la ley moral divina introduce una huella teísta que no se había producido ni en el origen del pluriuniverso inducido por W, ni en la trasmisión de información biológica desde W al BB: Por primera vez nos encontramos con una actuación directa de W, distinta de la inicial, que introduce secuencialmente, esto es en momentos diferentes, y en planetas diferentes información sobre la ley moral. Ésta actúa como modelo y sugerencia para la conducta del O. Los OW la trasmitan al resto de sus contemporáneos y así llega a generaciones futuras. Es obvio que una concepción de este tipo encaja en un teísmo naturalista reformado en que, por un lado, Dios no es el creador del universo sino su dinamizador, coexistiendo con él desde el principio; y por otro, información inteligente procedente de W, a través del BB, penetra en los diferentes universos del pluriuniverso activando procesos naturales inteligentes como pueden ser la evolución física de cada par de universos, o la evolución biológica que puede darse en diferentes planetas no sólo de un mismo universo sino también de universos diferentes pertenecientes al pluriuniverso.
Por las mismas razones que si sólo me fijo en el proceso de creación ummita he llamado la concepción de la creación ummita deísmo dinamizador asistido, llamaré teísmo asistido a la descripción exclusiva de la aparición de los OW. Pero si me fijo en la globalidad de la cosmovisión ummita, la llamaré teísmo dinamizador asistido y entra de lleno en un teísmo neonaturalista donde W, o sea las causas inteligentes, tienen un papel central como dinamizadoras iniciales del pluriuniverso y luego controladoras de su evolución; como controladoras del proceso evolutivo biológico que se puede producir en distintos planetas del pluriuniverso; y finalmente como introductoras de la ley moral que sugiere al O conductas neguentrópicas destinadas a maximizar la coherencia y desarrollo social, así como la evolución cultural y religiosa.
Llegados a este punto, es difícil no evocar los paralelismos con Teilhard de Chardin aunque también son notables las diferencias. La evolución dispuesta y querida por Dios del universo, en un proceso donde la materia presenta una tendencia a agregarse en entidades cada vez más complejas a lo largo del tiempo, en el marco de un proceso finalista cuyo objetivo es el crecimiento constante de la capacidad de procesar y almacenar la información y de la capacidad para discernir como debe de utilizarse en el marco de una moral neguentrópica, son similitudes que saltan a la vista entre la concepción ummita y la de Teilhard. Las diferencias son notables también. Por un lado Teilhard es un teísta naturalista de su época y restringe lógicamente la causalidad de los procesos naturales a las causas no inteligentes mientras que los ummitas admiten causas inteligentes como responsables de los procesos naturales. Por otro lado para Teilhard el proceso evolutivo de la materia culmina en el punto Omega, un estado de máxima conciencia del hombre en el que se reconoce lo más esencial de cada elemento reflexivo del universo y en el que todo queda resguardado para siempre de un peligro de desagregación por un retroceso. Si bien hay también aquí fuertes similitudes con un OW en la medida que éste también es la etapa culminante del proceso evolutivo; que un OW recoge lo más esencial de cada elemento reflexivo del universo; y que a través de la integración en BB de los conocimientos y de las vivencias de un OW toda esta riqueza queda resguardada para siempre de un peligro de retroceso por desagregación, creo que jamás estuvo en la mente de Teilhard equiparar el punto Omega a Jesús, el Dios encarnado. De haberlo creído, pienso que lo hubiese dicho explícitamente dada la importancia del tema. Para Teilhard, sacerdote católico de profundas convicciones cristianas, estaba claro que el proceso evolutivo llevaba el hombre hacia Dios pero que no lo convertía en Dios encarnado. Según el catecismo católico, Jesús, el Dios hecho carne, es un ser único, especial, que no es un producto de la evolución humana y que junto con el Padre y el Espíritu Santo constituyen la Santísima Trinidad. Que no lo hiciese Teilhard no quiere decir que no lo puedan hacer otros, pues a veces la lógica de las similitudes cuando se enmarcan en procesos más amplios, hacen abandonar los viejos marcos para sustituirlos por nuevos paradigmas, que en definitiva es cómo procede la ciencia. No obstante, una condición necesaria, pero sobre todo prudente, para dar este paso sería verificar la verdad de la cosmovisión ummita.
4. CONCLUSIONES
Supongamos que disponemos de una lentes sorprendentes que sólo nos dejan ver parte de la globalidad de lo que contemplamos. Si mirásemos con dichas lentes la globalidad de la cosmovisión ummita y sólo pudiésemos ver la trasmisión de información biológica desde W que posibilita el fenómeno evolutivo, un deísmo asistido por BB sería suficiente para caracterizar esta parte de la globalidad.
Si mirásemos con dichas lentes al origen y evolución física del pluriuniverso, los términos deísmo y asistencia de BB serían insuficientes para caracterizar este hecho y tendríamos que reconocer el papel que juega la matriz pregeométrica de I como elemento pasivo que es dinamizada por la información de W y que coexiste con él. Un deísmo dinamizador asistido podría ser una expresión adecuada para caracterizar este hecho.
Si finalmente mirásemos con dichas lentes la aparición de los OW en el curso de la evolución del hombre, un teísmo asistido por BB sería un término que podría describir el fenómeno.
Si finalmente mirásemos la globalidad de la cosmovisión ummita sin limitación alguna, un teísmo dinamizador asistido podría ser un término descriptivo de la misma.